domingo, 31 de marzo de 2024

VICTORIA SOBRE LA MUERTE

RESURRECCIÓN

Por Paulino
La muerte significa el fin de la existencia humana sobre la tierra, pero también es sinónimo de oscuridad, corrupción y perversidad. El hombre que experimenta esta clase de muerte vive apartado de todo lo bueno, cometiendo injusticias contra su prójimo, comiendo y bebiendo sin pensar en nada más. Cree ser feliz, pero la mayoría de las veces se siente abandonado y vilipendiado por quienes lo rodean. Su alma yace sepultada en la tumba del olvido y la segregación social.

“Gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo” dice David -el dulce cantor de Israel- (Salmo 22:6).
La única esperanza para el que está muerto en delitos y transgresiones es el MILAGRO DE LA RESURRECCIÓN.
Resurrección significa «levantarse, surgir» de abajo hacia arriba en línea recta. El mayor ejemplo de resurrección es Jesús "el Cristo". Los que han oído la historia de su pasión saben que en su cuerpo mostró la naturaleza devastadora de la muerte por el pecado, pero al mismo tiempo reveló la fórmula secreta para resucitar. Quien sufre de muerte espiritual no puede volver a la vida por sí mismo, necesita depositar su fe y confianza en Dios, El Creador, tal como lo hizo Jesús cuando exclamó: “Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”.
Seguir los pasos de Jesús es la clave. El murió llevando nuestras culpas, pero luego Dios lo resucitó para darle victoria sobre la muerte. El sacrificio de Cristo abrió el camino a la resurrección. Gracias a Él podemos repetir:

«Oh muerte, ¿Dónde está tu victoria? Oh muerte, ¿Dónde está tu aguijón?» pues el pecado es el aguijón que termina en muerte, y la ley le da al pecado su poder. ¡Pero gracias a Dios! Él nos da la victoria sobre el pecado y la muerte por medio de nuestro Señor Jesucristo. (1 Corintios 15: 55-57)

“¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios! (Salmo 42:5)”.
Atrévase a abrir mente y corazón a JESÚS aquel que hace posible EL MILAGRO DE LA RESURRECCIÓN en la vida de los que le buscan. Volverá a ser contado entre los vivos.

Bendiciones

miércoles, 15 de abril de 2020

RESTAURACIÓN EN MEDIO DEL DOLOR

Por Faustino de Jesús Zamora Vargas (Dios Habla Hoy)

El SEÑOR restauró el bienestar de Job cuando éste oró por sus amigos; y el SEÑOR aumentó al doble todo lo que Job había poseído. Job 42:10 
Parecería oportuno orar solamente por el consuelo y alivio ante el dolor extendido hoy por el mundo a consecuencia de la pandemia. Pero ante la realidad espiritual que hay detrás del escenario que hoy vivimos, me inclino más a llamar a la oración restauradora y a la exhortación al arrepentimiento, en su significado más bíblico, que es: volverse a Dios. En hebreo significa: hacer teshuvá. Creo firmemente que Dios está haciendo algo extraordinario a través del temor y la aflicción generalizada: quiere restaurarnos en medio del dolor, probar realmente la integridad de sus hijos y recordarnos que él es soberano y santo, como debe ser el cuerpo de Cristo.
Nada de lo que está ocurriendo es casual. Por demasiado tiempo hemos sido negligentes, descuidados e inconsistentes en nuestro caminar con nuestro creador y el mundo no creyente se alza en su pedestal de barro ante la irracionalidad de su desenfreno al no reconocer a su Hacedor. No hay sorpresas. Dios ha sido paciente y quiere un reencuentro. Hay aflicción y muerte, pero habrá restauración y vida. Es incoherente pedirle milagros a Dios cuando sabemos que el corazón se resiste a una verdadera humillación. No nos engañemos; Dios no responde a solicitudes de milagros cuando no hay contrición del corazón. El mundo no lo sabe, pero nosotros sí y por eso también hay que orar por el mundo.
Con certeza, a través de esta crisis global de confinamientos y pérdidas, Dios parece estar llevándonos a una nueva dimensión espiritual, a un escenario intimista donde podamos cederle nuevamente el espacio que el mundo ha tratado de usurparle…y orar, sobre todas las cosas, orar. La oración por los enfermos y los que sufren es un óleo de restauración personal y colectivo. Esta pandemia y nuestra acción de la mano de nuestro Señor, es también un recurso espiritual para restaurar el altar de oración que quizás hemos descuidado como cuerpo de Cristo: para buscar su rostro, volvernos a su Palabra, reflexionar piadosamente en los valores de la familia, los amigos y también en aquellos que no conocen a Dios y que necesitan de nuestras oraciones y del mensaje de salvación. A través de la crisis y del dolor, Dios nos está dando una nueva oportunidad de reencuentro. Mi oración es que al final de esta batalla, que es suya y no nuestra, Dios nos restaure con el doble de porción de su Espíritu y amor, y el mundo reconozca su fragilidad y necesidad del Dios altísimo y soberano.

Bendiciones desde Israel

martes, 7 de abril de 2020

PAZ EN MEDIO DE LA TORMENTA

Por Paulino


Los problemas son parte inevitable de la existencia y según la manera en como los tomemos pueden convertirse en un impulso para lograr metas o en un obstáculo que impida la realización de los mismos. Por lo general las personas  suelen tener una connotación negativa de los problemas y deciden vivirlos dramáticamente; esto no solo anula la capacidad del ser humano de vencer la adversidad sino que además lo vuelven preso  de otros males tales como la preocupación, el estrés, la tensión.


La preocupación es el enemigo número uno, no sólo por  los  efectos destructivos sobre el individuo, sino también por la manera en que golpea a la humanidad. El término proviene del griego merimnao, el mismo que resulta de una combinación de dos palabras: merizo que significa “dividir” y nous que significa “mente” (incluyendo las facultades de percibir, entender, sentir, juzgar, determinar). Preocuparse entonces, significa “dividir la mente”. La preocupación divide la mente entre intereses válidos y pensamientos destructivos. El apóstol Santiago en su epístola dice acerca de esto “el hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos” (Santiago 1:8). En otras palabras aquel que tiene la mente dividida  es inestable en sus emociones, sus decisiones y sus juicios.  Las preocupaciones son tan dañinas que incluso pueden enfermar a quienes las sufren, debilitando su organismo, y transformando negativamente la realidad.

La preocupación está íntimamente asociada con el estrés; el mismo que se comprende como la respuesta del sistema nervioso a un acontecimiento o situación percibido como amenaza. Cada vez que la persona se enfrenta a tales circunstancias el organismo secreta hormonas (como la adrenalina) proporcionado al cuerpo la potencia física para enfrentarse al peligro o bien huir. El estrés puede ser agudo o crónico. El primero hace referencia a la activación breve de la respuesta “lucha o huída”,1 el segundo describe la activación persistente de dicha respuesta haciendo que el cuerpo se encuentre en permanente situación de alerta. Este último tipo de estrés es el que puede llegar a ser más pernicioso, ya que provoca agotamiento emocional y físico aumentando  la vulnerabilidad a diversas enfermedades físico-psicológicas.

Por su parte la tensión se usa para referirse a un estado anímico. Algunas evidencias de una sociedad tensionada son las úlceras, alta presión arterial, migrañas, algunos ataques cardíacos y hasta el cáncer.

¿Son siempre dañinas estas respuestas emocionales del ser humano?

Como mencione al principio de este artículo todo depende de la manera en que enfrentemos las situaciones. Un poco de estrés puede ayudarle a mantenerse atento, listo para hacerle frente a cualquier reto. Lo mismo sucede con la tensión en nuestra vida, parte de ella es benéfica. El Dr. John Morley, profesor de geriatría cree que una cierta dosis de tensión puede reducir el crecimiento de tumores, mientras pueda ser controlada. Dice Morley: “Si logra dominar adecuadamente la tensión, puede serle benéfica, pero si no puede controlarla, probablemente le afectará”.
Mientras que alguna tensión es innecesaria, otra es inevitable, como la que proviene del trabajo, la familia o las pequeñas irritaciones de cada día. ¿Cómo  maneja usted los problemas de la vida? El principal objetivo de este artículo es mostrarle a través de la palabra divina como podemos vivir en paz  en medio de los problemas.

La preocupación no vacía el mañana de problemas. Vacía el hoy de su fuerza. De hecho la tensión es parte del precio que tenemos que pagar por vivir en este mundo. Sin embargo hay que observar bien ya que los grandes problemas, disfrazan grandes oportunidades. Considere las palabras de Jesús: 

Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33); “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana. (Mateo 28-30).

El  Señor no dice que podemos vivir sin problemas, sino que él ofrece un camino para vivir a pesar de ellos. La paz no es una actividad, sino una actitud.

¿Cómo puede desarrollar esta actitud de paz y relajamiento?

1.- Vea los problemas con los cristales con los que los mira Dios
El estrés resulta luego que respondemos a los problemas con cierto pánico. Sin embargo una actitud de relajación responde a los problemas con emoción. El apóstol Santiago dice: que nuestra primer respuesta a la tensión debería ser de gozo: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” (Santiago 1:2). Pero ¿cómo podemos hacer esto? “Sabiendo que la  prueba de vuestra fe produce paciencia” (Santiago 1:3). En otras palabras los problemas son oportunidades para crecer. La raíz griega de problema es “hacer avanzar”. Los problemas nos hacen avanzar en nuestro crecimiento espiritual.

2.- Viva en tiempo presente
Recordar los errores del pasado o pensar en los problemas del futuro son ocasión para vivir bajo estrés, estorbando la alegría  del momento presente. En el Antiguo Testamento el nombre santo de Dios se traduce como “Yo soy”, esto significa que él es el auto existente, aquel que no  se quedó en el pasado, ni espera encontrarte en el futuro, está aquí y ahora en tu presente. El poema de Helen Mallicoat nos recuerda la importancia que tiene esa verdad para nuestra vida: “Me encontraba lamentando el pasado y temiendo el futuro. De pronto, mi Dios habló diciendo: YO SOY. Se detuvo, esperó, y continuó: Es muy difícil cuando vives en el  pasado con sus errores y lamentos. Yo no estoy ahí porque mi nombre no es: YO ERA. Es muy difícil cuando vives en el futuro con sus problemas y temores. Yo no estoy ahí porque mi nombre no es: YO SERÉ. Cuando vives este momento no es difícil. Yo estoy ahí. Porque mi nombre es YO SOY.

3.- Descanse un día a la semana
Uno de los primeros mandamientos que Dios dio fue el de tener un día de descanso. “Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;  mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios… Jehová bendijo el día de reposo  y lo santificó. (Éxodo 20:9-11). El hombre no fue hecho para trabajar siete días a la semana. Ese horario es poco realista y con toda seguridad producirá presiones y hasta un colapso nervioso. El padre celestial estableció un patrón para la forma en que debemos trabajar. Necesitamos un día de descanso para reponer nuestros recursos físicos, emocionales y espirituales.

4. Todos los días haga algo que le agrada hacer.
Todos necesitamos esperar algo. En su libro cuidado con el hombre desnudo que te ofrece su camisa. Harvey Mackay pregunta: “¿Cómo vence el desánimo cuando tiene que hacer algo que detesta, pero que de todos modos tiene que hacer? De manera personal cuando tengo que hacer algo que me desagrada, siempre pienso que más tarde haré algo que me fascina. Tenga la seguridad que con saber que va a pasar unos minutos haciendo algo que le gusta, como su pasatiempo favorito, practicando algún deporte, leyendo, o viendo un programa por televisión, puede ayudarle a soportar las tensiones del día.

5. Pase  tiempo a solas con Dios cada día.
Se ha puesto  a pensar que según la manera en que empezó o termino su día afecta su nivel de tensión. El último consejo tiene que ver con la relación personal con Dios. Es imposible manejar efectivamente la presión sin pasar tiempo con aquel que nos ofrece la solución a ella.
Estoy seguro de que el secreto de Cristo cuando dijo: “Yo he vencido al mundo”, radicaba en el tiempo que pasaba con Dios. El no permitía que sus múltiples responsabilidades impidieran esos momentos.  El apóstol Marcos menciona que Jesús se levantaba muy de mañana, para ir al desierto a orar (Marcos 1:35). Al analizar el contexto vemos que el maestro se encuentra en medio de uno de los días más ocupados de todo el ministerio de Cristo. Sin embargo, el Señor empezaba el día sobre sus rodillas. Para él, pasar tiempo con su Padre no era una obligación religiosa, sino el secreto de su fuerza y la fuente de su tranquilidad.

Bendiciones

1 Walter Cannon (1871-1945) fisiológico estadounidense que en 1929 definió el estrés como un mecanismo de lucha o huida ante las amenazas.


jueves, 1 de agosto de 2019

La Verdad del Amor de Dios


Por Paulino

La noche transcurría con tranquilidad, cuando de repente el olor a humo y las llamas alertaron a Michael, el granero de su casa se estaba quemando. Tiempo después en medio de escombros y cenizas su segunda esposa Marty no imaginaba como saldrían de aquella calamidad. 
-Todo está bien- decía Michael. 
Ya está resuelto. Solo ora a Dios para obtener respuestas. 
Ella con tono desalentado respondió: ¿Por qué crees que atenderá tus oraciones? 
-Siempre lo hace- dijo Michael. 
-¿En verdad? ¿Tú le pediste esto? ¿Pediste que te quitara a Ellen? ¿Pediste que Missie creciera sin conocer a su madre? No entiendo por qué el dios al que oras… deja que le pase estas cosas impensables a gente decente.
 -Ven conmigo- dijo Michael llevándola a lugar donde el acostumbraba a meditar.
 -Sabes Marty, Missie puede caer y lastimarse aunque yo esté caminando junto a ella. Eso no significa que yo permití que pasara; pero ella sabe que, con el amor incondicional de un padre la levantaré y la cargaré e intentaré curarla. Lloraré cuando ella llore. Y me regocijaré cuando ella esté bien. En todo momento de mi vida… Dios ha estado junto a mí. La verdad del amor de Dios… no es que permita que pasen cosas malas. Es su promesa de que estará con nosotros cuando pasen.
Quizás alguna vez te has preguntado lo mismo pero déjame decirte que aunque no podemos evitar ser afectados por los problemas, la enfermedad, o la tristeza; debemos estar seguros de que a nuestro lado va aquel que es más grande que cualquier adversidad, el Señor todo poderoso, quien nos sustentará. 
Porque esa es la Verdad del Amor de Dios

Encomienda en sus manos tu camino (Salmo 37:5), sabiendo que todas las cosas ayudan a bien (Ro. 8:28); y en él somos más que vencedores (Ro 8:37).

Bendiciones

Antes de que Clames, responderé yo…

Muchas veces creemos que Dios no nos escucha, porque no contesta tal como nosotros creemos que debería ser, pero…….


El relato de un médico que trabajó en África.
Una noche trabajé duro con una madre en su parto, pero a pesar de todo lo que pudimos hacer, ella falleció dejándonos un pequeño y prematuro bebé y una niña de dos años que lloraba desconsoladamente. Tuvimos grandes problemas para mantener vivo al bebé, no teníamos incubadora ni electricidad para hacer funcionar una. 

Tampoco teníamos alimento especial para estos casos. Aunque estábamos sobre la línea del Ecuador, las noches a menudo eran frías con peligrosos vientos.
Una estudiante que me ayudaba fue a buscar una cobija de lana que teníamos para los bebés.  

Otra fue a atizar el fuego y a cargar una bolsa con agua caliente. Ella volvió casi inmediatamente muy preocupada para decirme que la bolsa se rompió al llenarla, (las bolsas de agua caliente se rompen fácilmente en climas tropicales). ¡Y era nuestra última bolsa!, exclamó.
Como se acostumbra en Occidente, no hay que llorar sobre la leche derramada, de modo que en África central se puede considerar no llorar sobre bolsas de agua caliente rotas. Éstas no crecen en los árboles, y no hay farmacias en los bosques donde comprarlas.
“Muy bien” dije, “pon al bebé lo más cerca posible del fuego y acuéstate entre el bebé y la puerta para evitar las corrientes de aire frío. Tu trabajo es mantener con calor al bebé.”

Al mediodía, como hacía todos los días, fui a orar con los chicos del orfanato que querrían reunirse conmigo. Les daba sugerencias sobre cosas por las cuales orar, y también les conté del pequeño bebé. Les expliqué nuestro problema de mantener al bebé con calor suficiente, la bolsa de agua caliente que se había roto, y que el bebé podía fácilmente morir si se enfriaba. También les conté de su hermana de 2 años, que lloraba porque su madre había muerto.
Mientras orábamos, una de las niñas, de nombre Ruth, hizo la usual sincera oración que los niños hacen en África. “Dios, por favor, envíanos una bolsa de agua caliente hoy, mañana será demasiado tarde porque el bebé habrá fallecido, por favor envíala esta tarde”.

Mientras trataba de contenerme por la audacia de su oración, ella añadió: “y también ¿podrías por favor enviarnos una muñeca de juguete para la niña, así ella puede ver que Tú realmente la amas?”
Como sucede a menudo con las oraciones de los niños, yo fui sacudido. ¿Podría yo decir amén honestamente? ¡Yo no creía que Dios podría hacer esto!


 Oh sí, yo sé que Él puede hacer todo; la Biblia dice así. Pero hay límites, ¿no es cierto? La única forma en que Dios podía contestar esta oración en particular, sería si alguien enviaba una encomienda desde el exterior. Hacía ya casi 4 años que estaba en África y nunca había recibido una encomienda. 

Y si alguien enviaba una ¿podría ser que incluya una bolsa de agua caliente? ¡Yo vivía sobre el Ecuador!
A media tarde mientras estaba dando clases al grupo de enfermería, me llegó el mensaje de que un vehículo había llegado a mi casa. Para cuando llegué a mi casa el vehículo ya se había ido, pero en la puerta había una caja de unos 11 kilos. Sentí que mis ojos se llenaban de lágrimas, no pude abrir la caja yo solo, llamé a los niños del orfanato para que me ayuden.
Con mucho cuidado sacamos los precintos y empezamos a desempacar con mucha emoción. Había unos 15 chicos observando la gran caja. Comencé a sacar abrigos de colores muy brillantes. Los ojos de los chicos estaban iluminados. Había vendas para los leprosos. También había pasas de uva que serían de utilidad para el fin de semana. 

Luego puse mi mano nuevamente en la caja y sentí… ¿podía esto ser cierto? Lo tomé y lo saqué.Sí. ¡Una bolsa de agua caliente nueva! Lloré, yo no había pedido a Dios que nos la mande; yo no creí verdaderamente que Él podía.

 Ruth estaba en primera fila. Ella se adelantó y en alta voz  dijo, “si Dios envió una bolsa de agua caliente, también debe haber enviado la muñeca”. Escarbando hacia el fondo de la caja, ella sacó una hermosa muñeca con un vestido de colores. ¡Sus ojos brillaban, ella nunca había dudado!
Mirándome me preguntó, “¿puedo ir contigo y darle la muñeca a la niña, así ella sabrá que Jesús realmente la ama?” “Por supuesto”, respondí.
Aquella encomienda había estado de viaje durante 5 meses, la habían enviado mis compañeros de escuela que tuvieron la impresión de obedecer a Dios e incluir una bolsa de agua caliente, aún para la línea del Ecuador. 

Y una chica había puesto la muñeca para una niña Africana 5 meses antes, en respuesta a la oración de fe de una niña de 10 años, y traerla esa misma tarde.
“Antes que clamen, responderé yo… Isaías 65:24
Tomado de Renuevo de Plenitud (Enviado por Lulú Olmos)

El que pida algo a Dios debe hacerlo en obediencia y con fe, aquella que no admite duda de ninguna clase... (Santiago 1:6)

Bendiciones

viernes, 1 de junio de 2018

VALORES EDUCACIÓN DERECHOS Y DEBERES EN LA NIÑEZ

Por Paulino
1 de Junio del 2018


                       El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices. Oscar Wilde 

A propósito del Día Universal del Niño -conmemoración alusiva a la fraternidad, afecto, buen trato y comprensión de la infancia del mundo- me permito hacer una breve reflexión acerca de los Derechos y Deberes del mismo.


La niñez es considerada el sector más importante de la sociedad pero al mismo tiempo el más vulnerable debido a su falta de madurez física y mental para protegerse . Por lo tanto, garantizar el bienestar de niños niñas y adolescentes es indispensable y tarea de todos; El Gobierno, la sociedad civil, la familia, entes públicos y privados, organismos internacionales han de establecer políticas que cumplan tal propósito. Así lo establece la Constitución de la República del Ecuador:

El Estado, la sociedad y la familia promoverán de forma prioritaria el desarrollo integral delas  niñas,  niños  y  adolescentes,  y  asegurarán  el  ejercicio  pleno  de  sus  derechos; (Art. 44). El derecho a la salud integral y nutrición; a la educación y cultura, al deporte y recreación; a  la  seguridad  social;  a  tener  una  familia  y  disfrutar  de  la  convivencia  familiar  y  comunitaria;  a  la participación  social;  al  respeto  de  su  libertad  y  dignidad;(Art. 45).

Con la misma intención aunado al mandato Constitucional y por consenso ciudadano se crea el Código de la Niñez y la Adolescencia cuyos principios fundamentales de igualdad y no discriminación (Art. 6), enfatizan una vez más la corresponsabilidad del Estado, la sociedad y la familia (Art., 8) en la protección de los derechos del niño (Art. 1 del Código).

Sin duda se han hecho considerables avances para garantizar dichos derechos; sin embargo,  todavía se repiten casos alarmantes que los violentan. El aborto; Infantes impedidos de adquirir su identidad y valores espirituales, obligados a trabajar a temprana edad para poder sobrevivir porque fueron abandonados por sus padres; Otros víctimas de abuso sexual o maltrato de toda índole; Otros atrapados en el mundo de las drogas, cometiendo actos indebidos…  Definitivamente esto nos lleva a pensar que alguien no está haciendo bien su trabajo. Es necesario un análisis y este nos lleva al núcleo familiar, después de todo es a quien pertenecen los niños, niñas y adolescentes.

El Libro II Del Código de la Niñez y la Adolescencia reconoce la función fundamental de la familia en el desarrollo de los niños; puesto que es el espacio ideal para ejercer una ciudadanía responsable. La familia es el primer lugar donde se promueve o se violan los derechos.
Es deber del progenitor entre otras cosas: Proveer a sus hijos e hijas de lo necesario para satisfacer sus requerimientos materiales y psicológicos, en un ambiente familiar de estabilidad, armonía y respeto; Velar por su educación; Inculcar valores compatibles con el respeto a la dignidad del ser humano; Estimular y orientar su formación y desarrollo culturales. (Art. 102)

Es lamentable pero hay indicios que en ciertos hogares esto no se cumple. Ni siquiera se promueve el gesto de elemental cortesía como es “el saludo”. La caricatura de Quino argumenta de mejor manera este hecho.

Es necesario un cambio de actitud de todos nosotros como padres, madres de familia; pues suena lógico que si cumplimos con nuestro deber, los niños, niñas y adolescentes podrán cumplir con el suyo y hacer uso de sus derechos. Solo así podremos decir que la esperanza que tenemos en ellos de una sociedad justa y equitativa con amplios valores morales y espirituales tiene futuro.

Dale buena educación al niño de hoy, y el viejo de mañana jamás la abandonará. Proverbios 22:6

Bendiciones




viernes, 5 de enero de 2018

Comunicación



Aprender a comunicar
El Sultán y el hombre sabio 

A todo el mundo le gusta una respuesta apropiada; ¡es hermoso decir lo correcto en el momento oportuno!
Proverbios 15:23 


Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Al despertar, después de comprobar que el sueño no se había cumplido, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño.
– ¡Qué desgracia mi Señor! Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad. Exclamó el sabio. – ¡Qué insolencia! ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!- Gritó el Sultán enfurecido y a continuación llamó a la guardia y ordenó que le dieran cien latigazos al sabio.
Más tarde ordenó que llamaran a otro sabio y le contó lo que había soñado.
Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: – ¡Oh, gran Señor! Una gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos tus parientes. Se iluminó el semblante del Sultán y con una gran sonrisa, ordenó que le dieran cien monedas de oro.
Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
– ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer sabio. No entiendo por qué al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.-
–Amigo mío, todo depende de la forma en que transmitimos las cosas.-
Uno de los grandes problemas de la humanidad es que no sabemos comunicarnos. De la comunicación depende muchas veces, si disfrutamos la vida o caemos en desgracia, incluso la paz o la guerra, dependen de la habilidad en la comunicación.
Ante cualquier situación la verdad debe anteponerse a otras opciones.
Dios mismo nos dice que, la verdad nos hará libres. Pero la verdad debe expresarse de una manera sabia y apropiada.
La comunicación puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la entregamos será aceptada con agrado.

«Que tus palabras sean más valiosas que el silencio que rompen»
“Es mejor una verdad dicha de manera sabia y apropiada que una mentira piadosa”

Bendiciones