viernes, 1 de junio de 2018

VALORES EDUCACIÓN DERECHOS Y DEBERES EN LA NIÑEZ

Por Paulino
1 de Junio del 2018


                       El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices. Oscar Wilde 

A propósito del Día Universal del Niño -conmemoración alusiva a la fraternidad, afecto, buen trato y comprensión de la infancia del mundo- me permito hacer una breve reflexión acerca de los Derechos y Deberes del mismo.


La niñez es considerada el sector más importante de la sociedad pero al mismo tiempo el más vulnerable debido a su falta de madurez física y mental para protegerse . Por lo tanto, garantizar el bienestar de niños niñas y adolescentes es indispensable y tarea de todos; El Gobierno, la sociedad civil, la familia, entes públicos y privados, organismos internacionales han de establecer políticas que cumplan tal propósito. Así lo establece la Constitución de la República del Ecuador:

El Estado, la sociedad y la familia promoverán de forma prioritaria el desarrollo integral delas  niñas,  niños  y  adolescentes,  y  asegurarán  el  ejercicio  pleno  de  sus  derechos; (Art. 44). El derecho a la salud integral y nutrición; a la educación y cultura, al deporte y recreación; a  la  seguridad  social;  a  tener  una  familia  y  disfrutar  de  la  convivencia  familiar  y  comunitaria;  a  la participación  social;  al  respeto  de  su  libertad  y  dignidad;(Art. 45).

Con la misma intención aunado al mandato Constitucional y por consenso ciudadano se crea el Código de la Niñez y la Adolescencia cuyos principios fundamentales de igualdad y no discriminación (Art. 6), enfatizan una vez más la corresponsabilidad del Estado, la sociedad y la familia (Art., 8) en la protección de los derechos del niño (Art. 1 del Código).

Sin duda se han hecho considerables avances para garantizar dichos derechos; sin embargo,  todavía se repiten casos alarmantes que los violentan. El aborto; Infantes impedidos de adquirir su identidad y valores espirituales, obligados a trabajar a temprana edad para poder sobrevivir porque fueron abandonados por sus padres; Otros víctimas de abuso sexual o maltrato de toda índole; Otros atrapados en el mundo de las drogas, cometiendo actos indebidos…  Definitivamente esto nos lleva a pensar que alguien no está haciendo bien su trabajo. Es necesario un análisis y este nos lleva al núcleo familiar, después de todo es a quien pertenecen los niños, niñas y adolescentes.

El Libro II Del Código de la Niñez y la Adolescencia reconoce la función fundamental de la familia en el desarrollo de los niños; puesto que es el espacio ideal para ejercer una ciudadanía responsable. La familia es el primer lugar donde se promueve o se violan los derechos.
Es deber del progenitor entre otras cosas: Proveer a sus hijos e hijas de lo necesario para satisfacer sus requerimientos materiales y psicológicos, en un ambiente familiar de estabilidad, armonía y respeto; Velar por su educación; Inculcar valores compatibles con el respeto a la dignidad del ser humano; Estimular y orientar su formación y desarrollo culturales. (Art. 102)

Es lamentable pero hay indicios que en ciertos hogares esto no se cumple. Ni siquiera se promueve el gesto de elemental cortesía como es “el saludo”. La caricatura de Quino argumenta de mejor manera este hecho.

Es necesario un cambio de actitud de todos nosotros como padres, madres de familia; pues suena lógico que si cumplimos con nuestro deber, los niños, niñas y adolescentes podrán cumplir con el suyo y hacer uso de sus derechos. Solo así podremos decir que la esperanza que tenemos en ellos de una sociedad justa y equitativa con amplios valores morales y espirituales tiene futuro.

Dale buena educación al niño de hoy, y el viejo de mañana jamás la abandonará. Proverbios 22:6

Bendiciones




viernes, 5 de enero de 2018

Comunicación



Aprender a comunicar
El Sultán y el hombre sabio 

A todo el mundo le gusta una respuesta apropiada; ¡es hermoso decir lo correcto en el momento oportuno!
Proverbios 15:23 


Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Al despertar, después de comprobar que el sueño no se había cumplido, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño.
– ¡Qué desgracia mi Señor! Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad. Exclamó el sabio. – ¡Qué insolencia! ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!- Gritó el Sultán enfurecido y a continuación llamó a la guardia y ordenó que le dieran cien latigazos al sabio.
Más tarde ordenó que llamaran a otro sabio y le contó lo que había soñado.
Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: – ¡Oh, gran Señor! Una gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos tus parientes. Se iluminó el semblante del Sultán y con una gran sonrisa, ordenó que le dieran cien monedas de oro.
Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
– ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer sabio. No entiendo por qué al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.-
–Amigo mío, todo depende de la forma en que transmitimos las cosas.-
Uno de los grandes problemas de la humanidad es que no sabemos comunicarnos. De la comunicación depende muchas veces, si disfrutamos la vida o caemos en desgracia, incluso la paz o la guerra, dependen de la habilidad en la comunicación.
Ante cualquier situación la verdad debe anteponerse a otras opciones.
Dios mismo nos dice que, la verdad nos hará libres. Pero la verdad debe expresarse de una manera sabia y apropiada.
La comunicación puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la entregamos será aceptada con agrado.

«Que tus palabras sean más valiosas que el silencio que rompen»
“Es mejor una verdad dicha de manera sabia y apropiada que una mentira piadosa”

Bendiciones